Cerrando el círculo – Miguel Servet (se atrevió a pensar en Dios y lo pagó)

Retrato de Miguel Servet, de Christopher Sichem 1607.

Retrato de Miguel Servet, de Christopher Sichem 1607.

La primera noticia que tuve de Miguel Servet fue a través de la lectura en la escuela de dos páginas que el librito Cien figuras españolas le dedicaba y que me dejaron la errónea idea, por aquello que se había dedicado a la teología, de que era un fraile que se las había tenido tiesas con el reformista Calvino que terminó condenándole a la hoguera.

Debió ser por eso que cuando mi mujer me decía que en su familia había habido antepasados notables como Sancho Abarca y Miguel Servet, dudé de lo primero y rechacé categoricamente lo segundo con el peregrino argumento de que “cómo iban a ser descendientes de Miguel Servet si había sido un fraile” y aparqué sus comentarios en el mismo lugar que alguna de sus otras fantasías. El padre de mi mujer y sus hermanos fueron los últimos Servet de esta rama familiar que se inició hacia 1890 con Ana Servet Marín hija de Federico Servet Brugarolas y María Marín Gilabert, bisabuelos de mi mujer, tal como se cuenta en Los Servet (catalanes y genoveses en Murcia).

En ese rincón de las cosas descartadas estaba Miguel Servet hasta que recientemente he contactado con Luis Fontes Servet-Magenniss, P.J., biznieto de Sebastián III Servet Brugarolas y primo cuarto de mi mujer, que en su escrito The man who found out about himself when he was over 50 lo relaciona con los antepasados de los Servet murcianos. Estaba claro que una persona de otra rama familiar, que no se había relacionado por más de tres generaciones con la de mi mujer, contaba las mismas historias sobre los antepasados. Me ha parecido una coartada suficiente como para reunir algún dato sobre Miguel Servet e incorporarlo a la galería de personajes que pudieron tener algo que ver con los ancestros de mis nietos.

Parece ser que Miguel Servet nació en 1511 en Villanueva de Sijena (Huesca) de Antón Serveto, notario, y de Catalina Conesa. Fue un estudiante aventajado, conocedor del latín griego y hebreo, estudió Derecho en Francia y viajó por diversas ciudades del centro de Europa en plena efervescencia de la Reforma Luterana. En este ambiente tan confuso, comienza a leer la Biblia y usando su propio criterio no encuentra en ella referencias al tinglado de dogmas en que la Iglesia ha convertido la religión. Con veinte años publica De Trinitatis Erroribus donde afirma que el dogma de la Trinidad no tiene base bíblica, que es una invención, y envía una copia al obispo de Zaragoza que pide a la Inquisición que intervenga.

MiguelServet-DeTrinitatisErroribus

Para ocultarse de la Inquisición adopta el nombre de Michel de Villeneuve e inicia un intercambio epistolar con Calvino, intentando convencerle de que rechace el dogma de la Trinidad. El intransigente Calvino consideró que sus ideas eran heréticas y guardó estas cartas que más tarde utilizaría contra Miguel Servet.

Se matriculó en medicina en la universidad de Paris. Enseña Medicina, Matemáticas y tras dictar un curso de Astrología tiene que abandonar la ciudad por enfrentamientos con la comunidad universitaria.

Tras muchos años de preparación y antes de imprimirla, en 1546 envía su obra principal Christianismi Restitutio a Calvino para que le haga los comentarios pertinentes. En lugar de ello Calvino le remite una obra suya, Institutio religionis Christianae para que la lea y comprenda lo equivocado de sus ideas. Miguel Servet estudió con detenimiento lo que Calvino decía y llenó los márgenes del libro con anotaciones muy críticas sobre lo que consideraba errores del reformista y se lo devolvió. Calvino, contrariado e intransigente como era, le contestó que sí aparecía por Ginebra no saldría con vida. Finalmente Servet publica el libro en 1553 como autor anónimo, pero alguien revela que el autor es Miguel Servet y que se oculta bajo la identidad de Michel de Villeneuve. Calvino envía las cartas de Miguel Servet a la Inquisición de Lyon que le detiene. Consigue escaparse, lo que no impide que sea sentenciado a muerte in absentia y que su efigie sea quemada.

Para poner tierra de por medio, decide irse a Italia donde creía que sus ideas serían mejor acogidas. No sé si era obligado pasar por Ginebra (dirección noreste) camino de Italia (hubiera sido más corto ir en dirección sureste) o fue su tendencia a meterse en líos, el caso es que el 13 de Agosto asistió a un sermón de Calvino, donde fue reconocido y detenido. Tal como Calvino le había anunciado siete años antes, fue juzgado y condenado a ser quemado en la hoguera junto con sus libros.

MiguelServetLaLibertadDeConciencia

Dice Luis Fontes que

“……fue quemado en la hoguera con una copia de su libro ‘Christianisme Restitutio’ atada a su pierna derecha, su cuerpo y cuello asegurados con cadenas de hierro…… la madera para quemar la escogieron todavía verde para que retardara la muerte del condenado. Su proceso había tardado en completarse dos meses y la condena capital decidida por Calvino fue la de muerte a fuego lento, Servet protestó que el dinero que le habían requisado bastaba para comprar madera seca pero se rechazó su propuesta. Su agonía se prolongó durante dos horas, ….. Su último grito fue ‘Jesucristo Hijo del Padre Eterno, ten piedad de mí’ …..

Tras este truculento suceso, Luis Fontes dice que

“….podemos entender que sus familiares más cercanos, Pedro, su hermano que era notario como su padre Antón, y Juan, que fallecería como párroco de la iglesia de Polemiño (a unos 30 km de Sijena), y el resto de la familia cambiaran su nombre para borrar el apellido infame que estaba en la lista de la Inquisición, sustituyéndolo por el apodo de la familia cambiando el orden de las letras, llamándose Revés.

Pero había una rama de la familia que había emigrado anteriormente a estos sucesos a las regiones vecinas de Cataluña – donde la fabricación de tejidos empezaba a florecer -en busca de trabajo y forma de vivir y, por tanto, no temía llevar el nombre infame de Servet. Con el tiempo (1700) estos parientes y sus descendientes establecieron una red de compraventa de telas a lo largo de toda la Península, especialmente en el sur.

El sistema de transporte de las mercancías, por medio de carros tirados por mulas, exigía almacenes y puestos de descanso por toda la Península. Este hecho les proporcionó unos ingresos económicos inesperados, ya que eran los únicos capaces de proveer alojamiento y comida a las tropas españolas en la guerra de la independencia (1812) y las Guerras Carlistas (1833-1875), usando sus facilidades de almacenamiento y sus conexiones comerciales“.

A finales de este siglo se iban asentando en los proyectos de minas, salinas y banca en las costas del sudeste español, Región de Murcia, ……

Los Servet a que hace referencia Luis Fontes Servet-Magenniss es la saga de los Sebastián Servet llegados a Murcia hacía 1810, procedentes de Castellterçol (Barcelona).

Miguel Servet, que fue tan activo en sus planteamientos teológicos, es más conocido por haber sido el primero en describir la circulación pulmonar de la sangre y curiosamente lo hizo dentro de su obra teológica Christianismi Restitutio, donde afirmaba que Dios estaba en todas las cosas coincidiendo con los panteistas, que no debía bautizarse a las personas hasta la edad adulta como lo había hecho Jesucristo y que defendían los anabaptistas y que la esencia divina del alma residía en la sangre, gracias a lo cual podía estar por todo el cuerpo. Pudo moverle a este descubrimiento más la necesidad de dar soporte a sus planteamientos religiosos que el interés científico.

Pero lo que le llevó a un final tan trágico a los cuarenta y dos años fue su carácter de librepensador y no valorar en su justo término las consecuencias de hacer públicas sus ideas en aquella situación de intransigencia religiosa extrema. Aunque fue ejecutado por el Consejo de la ciudad de Ginebra, la Inquisición de Francia y España estaban pendientes de que apareciera en sus respectivas jurisdiciones para hacer lo propio. Curiosamente, casi doscientos años más tarde, la otra rama familiar, los Vidal-Abarca, emparentaba con los Aledo-Coutiño que ejercieron como Familiares y Familiares Regidores del Santo Oficio (ver Los Papeles de Juan Blesa). La barbarie religiosa que mandaba a la hoguera a los que pensaban diferente continuó en España hasta 1808.

Sorprende que los teólogos oficiales hayan revestido la religión de una complejidad dogmática tan innecesaria como difícil de entender y que un jovenzuelo laico de veinte años sin más que leer la Biblia, a partir de su propio criterio fuera capaz de señalar tantos errores doctrinales. La claridad de juicio que tuvo para sus análisis teológicos le faltó para intuir las consecuencias de revolver el avispero que era el pensamiento religioso de la época. Y le costó muy caro.

Si como aseguran mi mujer y Luis Fontes Servet-Magenniss, Miguel Servet forma parte de sus antepasados, parece fuera de toda duda que fue el más notables de ellos.

Fuentes consultadas: The man who found out about himself when he was over 50, de Luis Fontes Servet-Magenniss; internet

Imágenes tomadas de: servetus.org, unitarianhistory.org.uk, es.slideshare.net

EGªCalzada
Autor: Emilio García de la Calzada

2 pensamientos en “Cerrando el círculo – Miguel Servet (se atrevió a pensar en Dios y lo pagó)

  1. Tenía un lejano recuerdo de cuando estudié a Miguel Servet y ya entonces me pareció interesante. Ahora con más motivo me pica la curiosidad de saber mucho más de él, gracias por el resumen de su vida escrito en este post.

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